Construimos Responsabilidad Social

Cuando era niño y vivía en el municipio de Chaparral, en el sur de Tolima, Pedro Contecha Carrillo solía ir con su padre Jesús en un bus antiguo en el cual trabajaba como transportador a ver las vías que en ese momento se construían en este lugar del país.

Era la década de los años 50 y Pedro tenía 7 años de edad, cuando por primera vez sintió el deseo de ser ingeniero de carreteras, en medio de esos caminos, a menudo en muy mal estado, que hacían difíciles los desplazamientos de las personas. 


Desde esa corta edad le fascinaban las grandes máquinas que poco a poco iban pavimentando el progreso en el país y que veía asombrado en estos recorridos que tomaba junto a su padre, fallecido en 2008 y que toda su vida la dedicó a ser conductor, oficio con el que levantó con tenacidad y responsabilidad a la familia de 12 hijos que conformó junto a su esposa, Natividad Carrillo de Contecha. 

Hoy en día, Pedro es Gerente General  de Ingeniería de Vías S.A.S, la empresa que estableció junto a su familia en 1992 y que con el paso de los años se ha consolidado en el sector de la infraestructura por su cumplimiento y solidez, reconocida dentro del gremio de los ingenieros. Con arduo trabajo han logrado contar hasta la fecha con 1300 empleados directos y 2000 indirectos. A través de esta compañía Pedro ha materializado sus sueños profesionales: ser parte del desarrollo del país y mejorar la calidad de vida de la sociedad por medio de la ejecución de obras civiles en las áreas de construcción, ampliación, mejoramiento, conservación y pavimentación de vías. 

Llegar a este punto no fue fácil, como nada lo ha sido en la vida de este ingeniero, un hombre que se ha formado a pulso; superándose a sí mismo en medio de las adversidades, pero también rodeado del amor y del apoyo de su familia, su gran motor y a quienes define como una de las partes vitales de su éxito como persona y profesional. 

Su historia. “Nosotros éramos una familia de bajos recursos. Educamos a nuestros hijos con muchas dificultades económicas, pero gracias a Dios ellos correspondieron a nuestros sacrificios convirtiéndose en personas trabajadoras, humildes y de bien”, expresa Natividad, madre de Pedro. Ella define a su hijo como un hombre comprometido con el bienestar de quienes lo rodean, motivo por el cual, después del fallecimiento de su esposo Jesús, él se “convirtió en el eje de la familia, logrando mantenerla unida e integrando a varios de sus miembros en la empresa que maneja hoy en día”, agrega Natividad. 

Hacer de su familia parte de su historia de éxito fue indudablemente muestra de la gratitud hacia el gran apoyo que Pedro recibió en sus primeros años como estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad Industrial de Santander (UIS) a finales de los 60 e inicios de los 70, épocas en las que su hermana mayor Teresa le enviaba “200 pesos mensuales” y en las que trabajaba como mesero “de 3 a 10 en una cafetería, para luego lavar carros los fines de semana”, recuerda el Ingeniero Contecha. 

Un año antes de recibir su grado como ingeniero civil, en 1975, Pedro empezó a trabajar en la empresa del ingeniero Gustavo Rodríguez Díaz, a quien reconoce como “su maestro”. Primero como inspector de obras, luego como ingeniero residente, director, subcontratista y contratista. En la actualidad, Pedro dice con orgullo que ha logrado cumplir uno de sus grandes sueños como ingeniero: participar en una concesión. 

“Gracias a Dios y a los amigos, en especial al doctor Mario Huertas, nuestra empresa tiene el 10 por ciento de la concesión Girardot-Puerto Salgar. Esto lo hemos logrado porque nuestra labor ya es reconocida y respetada en el gremio de los ingenieros; no ha sido fácil, ha sucedido porque hemos trabajado constantemente y a pulso”, dice Pedro con su sencillez natural. 

Varios de sus hermanos trabajan junto a él para mantener el éxito que viven hoy en la empresa Ingeniería de Vías. Jesús, Gerente Administrativo y Financiero; Alberto, Gerente de Mantenimiento; Juan Carlos, Director de compras; Soraya, Directora de Gestión Humana; Cipriano, soporte en obras y Adriana, quien es apoyo en la realización de proyectos paralelos en la organización. “En nuestras obras, también trabajan muchos miembros de la familia, sobrinos, cuñados, primos; gracias al apoyo que nos damos todos, es que estamos donde estamos. Nuestro mayor logro ha sido entregar las obras muy bien y a corto plazo”, Cuenta  Pedro con una mirada de orgullo.

La vena social. Desde hace más de 20 años, la madre de Pedro, Natividad, empezó a darle desayunos a habitantes de la calle y adultos mayores en Chaparral. En un momento determinado, llegó a tener a cien personas desayunando en frente de su casa. En la actualidad y gracias al espíritu altruista que esta matrona-como la define su hijo-ha irradiado a toda su familia, crearon una fundación que lleva su nombre, para atender de forma más organizada esta problemática social.  

“Nuestros padres nos inculcaron una vocación social que está muy viva en nuestra familia. En Chaparral observamos una evidente necesidad de muchos adultos mayores que se encuentran desprotegidos”, expresó su hermana Stella, quien está al frente de la funcionamiento y administración de la fundación. A raíz de esto, la familia compró dos casas en las cuales estableció la fundación, diseño y construcción que lideró Adriana, otra de sus hermanas, y en la actualidad le brinda desayuno y almuerzo, de lunes a viernes, a 115 adultos mayores en este municipio. Además, realizan actividades lúdicas  que están a cargo de su hermana Claudia. 

“Hemos querido brindarle a este grupo de adultos mayores la posibilidad de tomar dos alimentos al día, ya que muchos de ellos no lo tenían. Felizmente hemos observado que sus estados de ánimo y su bienestar en general han mejorado; se ven más dinámicos en las actividades, más participativos y con un gran sentido de pertenencia con la fundación” agregó Stella. Igualmente, ella resalta que este es un logro alcanzado también gracias al aporte de todos los hermanos Contecha, sus esposos(a) y los nietos de la señora Natividad.

Pedro observa tanto su empresa como la fundación familiar como frutos del trabajo de toda una vida.  Su espítitu luchador lo transmite a sus 4 hijos: Paola Andrea, Pedro José, Diego Felipe y Matías. Si le preguntan cuál ha sido la clave de su éxito, no duda en responder: “dedicarse a lo que te hace verdaderamente feliz”.
Fundación Natividad Carrillo de Contecha: Invirtiendo en el legado de la vida.

El gerente de la empresa Ingeniería de Vías ha consolidado con mucho esfuerzo una sólida carrera en el sector de la infraestructura en Colombia. El trabajo social, por medio de su fundación familiar, es esencial en su vida.
 
El esparcimiento de una Fundación con valores
La Clave del éxito: “dedicarse a lo que te hace verdaderamente feliz”.
 
Familia Contecha Carrillo: