una ventana  abierta para el comercio el turismo

En 2016 se llevaron a cabo en Colombia las primeras exportaciones directas realizadas desde un puerto fluvial ubicado en el Río Magdalena. Se trató de la movilización de cerámica, ladrillos y carbón desde una plataforma de atraque de 1,2 kilómetros ubicada en Barrancabermeja,

donde solía haber una finca de 50 hectáreas que la operadora logística internacional Impala Terminals convirtió en un puerto con capacidad para movilizar hasta 4 millones de toneladas de materiales anuales. 

Este tipo de puerto multimodal permite operaciones que, como la mencionada anteriormente, dinamizan la economía e impulsan el comercio por medio de la generación de una logística más eficiente en costos, tiempo y energía. Así lo percibe María Claudia Lacouture, Ministra de Comercio, Industria y Turismo, que en diálogo con la revista Karakali expresó las expectativas y el acercamiento que ésta cartera tiene ante el macroproyecto en curso de la recuperación del Río Magdalena, tanto en los temas de comercio exterior como en turismo. 

“Este proyecto solo nos trae oportunidades para facilitar el comercio. Empezamos un trabajo coordinado de autoridades de control para implementar iniciativas que nos permitan reducir los costos y tiempos asociados a la logística del comercio exterior en los puertos fluviales”, expresó Lacouture. En la actualidad, según reportes oficiales de Cormagdalena, a lo largo del río se encuentran 45 concesiones portuarias y la Corporación cuenta con 29 solicitudes de concesiones que podrían empezar a trabajar en los próximos cinco años. 

Esta realidad busca hacer de los puertos fluviales un eje vital para el comercio exterior en Colombia, un contexto que exige al ministerio estar al tanto de temas de seguridad. Sobre este aspecto, la ministra Lacouture comentó que paralelamente a las iniciativas para optimizar los costos y tiempos en las operaciones portuarias, se “desarrollan acciones conjuntas con las autoridades para lograr la inspección simultánea y no intrusiva que permitirá identificar barreras y promover el uso de las mejores prácticas de vigilancia para el manejo de la carga”. 

“Creemos que con la recuperación del río se genera¬rían nuevos corredores logísticos que contribuirán a la descongestión de algunas vías en el país. Igualmente, aliviarán las demoras inherentes al transporte de carga por vía terrestre. Además, el río nos dará la posibilidad de movilizar cargas sobredimensionadas que no pueden pasar por las carreteras.  A esto se suma el aporte al desarrollo de las poblaciones ribereñas, al empleo y  a las nuevas actividades económicas en torno a la logística y al comercio exterior”, agregó Lacouture. 

Aunque no existen cifras exactas alrededor de la cantidad de materiales y mercancía que podría movilizarse anualmente con la activación de todos los puertos en el río Magdalena, solamente la operación del puerto de Barrancabermeja permitirá la movilización de 100 mil contenedores anuales. Un solo convoy, compuesto por un remolcador y seis barcazas, tiene capacidad para mover 300 contenedores, mientras que el transporte terrestre permite movilizar uno solo. 

De acuerdo a la ministra, estas dinámicas se “traducirán    inmediatamente en ahorros importantes en la cadena de suministros, logrando la reducción de tiempos y costos asociados a la exportación y exportación”.

El río como oferta de turismo. Otro eje importante de la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena es el turismo, especialmente en momentos en el que el turismo de aventura y ecológico es apetecido por consumidores nacionales e internacionales. Solo en 2015, la industria relacionada con el ecoturismo tuvo un cre¬cimiento de 10.5 por ciento en el mundo, de acuerdo a un estudio de la Ostelea School of Tourism & Hospitality. 

Puntualmente, en palabras de Lacouture, el ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través de Fontur, diseñó el Producto Turístico Fluvial y Ribereño para los municipios del Alto Magdalena de los departamentos del Tolima, Huila y Cundinamarca y también para Mompox. Este proyecto contempla la formulación de términos para la operación y materialización de la ruta turística; es decir, el modelo de gestión o pasos para que el recorrido cumpla las condiciones mínimas que permitan su puesta en marcha. 

Así mismo, con la alianza entre el gobierno y diversos grupos de empresarios, se espera hacer posible la existencia de cruceros y barcos turísticos que zarpen de Barrancabermeja, hasta Barranquilla y Cartagena. Excursiones de aventura a las ciénagas, haciendas y selvas que enmarcan el río también se encuentran dentro de los proyectos en el sector turístico, tal como ocurre en ríos de Europa, Estados Unidos y África. 

Otra de las iniciativas estratégicas del Ministerio es el impulso del llamado Clúster Melgar-Honda-Girardot. Para el desarrollo de esta región, la cartera ha adelantado campañas de promoción que le apuntan a convertir el territorio en la opción inmediata de mercados naturales como Bogotá e Ibagué y sus áreas de influencia metropolitana. Esto sería para vacaciones cortas de fines de semana y puentes.

Tal como puntualizó Lacouture, la navegación turística del Río Magdalena “puede dejar de ser un sueño si sacamos provecho de las condiciones reales que existen para ello y planteamos el tema con responsabilidad”. 

Maria Claudia Lacouture

Ministra de Comercio, Industria y Turismo