Luis Fernando Andrade,

un hombre tranquilo que construye futuro

El presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura-adscrita al Ministerio de Transporte- ha sido una pieza clave en la reciente revitalización de este sector en el país.

Por: Diana Polo

Aunque nació fuera de Colombia en Nueva Orleans- y vivió en otros países durante 19 años, Luis Fernando Andrade habla con un marcado acento bogotano. Su padre, Fernando Andrade, estudiaba un doctorado en Estados Unidos cuando Luis Fernando llegó al mundo, y cuando éste tenía 13 años recibió una oferta de trabajo que lo hizo radicarse en Miami.

“Estudié el colegio en Bogotá hasta tercero de bachillerato pero lo terminé en Miami. Después de esto estudié ingeniería industrial en la Universidad de la Florida e hice un máster en administración en la Universidad de Pensilvania”, cuenta. Su hablar es pausado, enuncia cada palabra a la perfección y tiende a explicarlo todo detalladamente, sea sobre su vida personal o sobre su gestión como presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), cargo que ocupa con éxito desde 2011. 

Aunque desde esta posición no tiene mucho tiempo libre, el que sí tiene, lo disfruta pasándolo con su familia, su esposa Teresa, y sus tres hijos, Cristina, de 25 años, Patricia, de 22 y Alberto de 19. Juntos suelen ir a la casa de campo que tienen en Guatavita, Cundinamarca, donde Luis Fernando navega en su velero y puede tener un poco de tranquilidad. Aunque este es su plan favorito, también confiesa con algo de humor que sus hijos “cada vez están menos en casa, porque están grandes”. 

La vida saludable también hace parte de sus prioridades. Desde hace siete años, Luis Fernando adoptó el vegetarianismo como estilo de vida, inicialmente por motivos de salud, ya que está convencido de que es mucho más sano no comer carne, y también, por razones que él denomina espirituales. No le gusta la idea de sacrificar animales para comérselos.

Tampoco es un hombre que cree en planes a largo plazo para su vida personal. Expresa que siempre ha vivido con la filosofía del día a día, enfocado en un futuro cercano, “No tengo tal gran sueño, porque en esta etapa de mi vida he decidido que voy a vivir mirando siempre un horizonte de dos o tres años”, y siempre atento a las oportunidades que se le presentan. Una de estas fue precisamente cuando el presidente Juan Manuel Santos le propuso presidir la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI hace cuatro años. 

“Hay personas que planifican su vida, yo no creo en eso, primero es muy difícil prever lo que va a pasar, si uno se pone a vivir en el futuro vive muerto de la angustia, la angustia se deriva de pensar en el futuro y reflexionar sobre el pasado, uno en lo posible debe tratar de estar en el presente”. 

En ese momento, Luis Fernando trabajaba en en la firma de consultoría McKinsey, empresa en la que permaneció durante 25 años y que con su rigurosidad característica, logró abrir mercados en Brasil y también en Colombia. Su primer reto en la ANI fue el de reestructurar esta agencia, anteriormente conocida como Instituto Nacional de Concesiones (Inco).

“Siempre tuve el deseo de hacer cosas por mi país, por eso acepté el reto. Se quería crear una entidad que no tuviera las dificultades que tenía el extinto Inco. En ese momento el presidente (Juan Manuel Santos) tenía una habilitante que le permitía hacer reformas a la estructura del Estado. Buscábamos crear una entidad que tuviera mejor gobierno corporativo, menos expuesta a la politización, frenando la corrupción y que nos permitiera traer mejores profesionales”, expresa Andrade.

Para poner la situación en contexto, antes de ser nombrado su director, la ANI había tenido 15 directores en ocho años. Desde que ocupa el cargo, y con la participación de su equipo y de diversos actores, Andrade ha contribuido a la generación de proyectos para la construcción de las llamadas autopistas de cuarta generación 4G, aeropuertos, puertos fluviales y líneas férreas, así como a la continuación de proyectos pasados. También, en ese lapso, las inversiones para este sector de la economía aumentaron de 2.5 billones a 8 billones de pesos, hasta 2014. 

 “...la angustia se deriva de pensar en el futuro y reflexionar sobre el pasado, uno en lo posible debe tratar de estar en el presente”. 

 “Siempre tuve el deseo de hacer cosas por mi país,por eso acepté el reto.”

 Las trabas que se les imponían a los proyectos, que de acuerdo a Luis Fernando Andrade eran descritas jocosamente por los contratistas como “los cuatro jinetes del Apocalipsis”, también se eliminaron. Con el trabajo liderado por el Ministerio de Transporte y el invaluable aporte de la ANI, la rama ejecutiva y el Congreso de la República, se aprobó en 2013 la Ley 1682 de Infraestructura. Esta sentó el precedente para agilizar y organizar más eficazmente los proyectos de este sector, su creación e implementación. Con la generación de la ley se modificaron obstáculos de adquisición predial, en el traslado de redes de servicios públicos y en los aspectos ambientales y relacionados a la minería. 

Así mismo, algunas de las iniciativas más ambiciosas de la ANI, como el Plan Maestro de Transporte Intermodal y la adición-por primera vez en Colombia- de las inversiones de los fondos privados de pensión (AFP) a proyectos de infraestructura ocurrieron bajo el liderazgo de Luis Fernando Andrade. “En cinco años vamos a tener un país muy diferente, mejor conectado. Sin embargo, el mundo no termina en cinco años ni todos los problemas estarán resueltos, entonces el Plan Maestro de Transporte Intermodal responde a los proyectos adicionales en los próximos 20 años para las obras que está contratando la ANI, Invías y la Aerocivil. El plan necesita den una inversión aproximada de 10 billo¬nes de pesos”.

Dentro de esta iniciativa se contempla la continuación de las mejoras de algunos corredores viales existentes, el desarrollo de nuevos corredores, especialmente los que se comunican con los ríos como el Vaupés y algunas zonas de la Amazonía y en el Pacífico. Se identificaron también puntos importantes en el tema ferroviario, que en palabras de Luis Fernando, es el más rezagado en cuanto al tema de conectividad.

En cuanto a los recursos que las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP, destinan al ámbito de la infraestructura, Luis Fernando expresa que estos se adicionaron por la necesidad imperante de atraer dineros de diferentes procedencias. Hacia finales de octubre, las AFP habían comprometido 3 billones de pesos para el proyecto de Autopistas de Cuarta Generación, 4G, el más ambicioso en la agenda de los próximos años que consiste en la construcción y operación en concesión de unos 8170 kms de carreteras en Colombia, de acuerdo a la ANI.

Estos, explica Luis Fernando, participan de dos formas. Si los proyectos de construcción generan títulos de gra¬do de inversión que los fondos pueden comprar. Para los proyectos que no pueden emitir títulos, se generó un mecanismo nuevo llamado fondos de deuda de infraestructura, con gerentes especializados para estos préstamos. Los fondos de pensiones comprometen re¬cursos a estos fondos que a su vez le prestan a los proyectos. Hasta el momento, Luis Fernando explica que se han hecho compromisos por 4.5 billones de pesos a estos fondos. 

“Este es un buen negocio para los fondos de pensiones porque hoy en día ellos invierten en dos tipos de activos, los TES que emite el gobierno, con una tasa de inflación más cuatro a 20 años y los bonos de las empresas y bancos grandes colombianos, que pagan una tasa de inflación más cuatro y medio, que son muy bajas. Los proyectos de construcción van a pagar tasas de interés del orden de inflación más siete. Esto quiere decir que las personas que aporten a estos fondos van a tener rendimientos mayores y se retirarán con una mejor pensión”, expresa Luis Fernando, un hombre tranquilo que construye futuro. 

“En cinco años vamos a tener un país muy diferente, mejor conectado.”