El Magdalena:

El futuro de la Carga pesada en Colombia 

Desde su nacimiento en el Páramo de las Papas, en el departamento del Huila, hasta su desembocadura en el mar Caribe, a través de Bocas de Ceniza, en el Atlántico, el Río Magdalena serpentea por la geografía colombiana y se establece como la arteria fluvial más significativa de la nación, tanto por su gran cauce que recorre el 24 por ciento del territorio nacional, como por sus importantes aportes al crecimiento y desarrollo de su población. 

Alrededor del Río Magdalena se han generado ritmos musicales autóctonos como la cumbia y el bullerengue; se produce el 85 por ciento del producto interno bruto (PIB) nacional, de acuerdo al Departamento Administrativo Nacional de Estadística, (DANE). Sus aguas han servido de inspiración para obras como El amor en los tiempos del cólera y El coronel no tiene quien le escriba, del Nobel Gabriel García Márquez. Todo esto nos deja ver que su importancia es transversal a todas las áreas del conocimiento en Colombia, desde la cultura hasta la economía. 

En la actualidad, esta fuente hidrográfica que recibe más de 500 ríos y otras lagunas a lo largo de su cauce, atraviesa por una serie de cambios que se encuentran inscritos en el marco de una Alianza Público Privada (APP) que se consolida como el gran proyecto que recuperará la navegabilidad del emblemático Río Magdalena, lo que potencializará éste importante corredor fluvial en todos sus aspectos, buscando el renacer de su época dorada.

Una de las aristas más importantes en medio de este plan corresponde al mejoramiento de la capacidad de éste río como vía de transporte masivo, que solo se recuperó parcialmente en el 2012, tras haber visto mejores tiempos que datan desde 1824, con las primeras embarcaciones de vapor en atravesarlo, hasta llegar a 1961, año en el cual ocurrió en Magangué el incendio del gran y último vapor fluvial, el David Arango. 

Jorge Eduardo Rojas, Ministro de Transporte, denomina como “una innovación en sí” la recuperación de la navegabilidad del Río Magdalena. “…es nuestro ideal devolverles a los colombianos una autopista fluvial, activa y eficiente a lo largo de 908 kilómetros desde Barranquilla hasta Puerto Salgar”.

El jefe de esta cartera manifestó que las obras que se iniciarán una vez empiece la etapa de construcción de este proyecto son “de alta ingeniería, obras civiles de encauzamiento que se harán desde Barrancabermeja hasta Puerto Salgar-La Dorada en un tramo de 230 kilómetros, y que al final lo que  se pretende es mejorar lo que la naturaleza nos dio. Encausar al río para que haga su propio autodragado”, manifestó.

Las ventajas de un río navegable. Hacer del Río Magdalena una arteria fluvial navegable traerá enormes ventajas para el desarrollo de la logística en Colombia, desde el ahorro en tiempo y costos por el traslado de materiales como hidrocarburos de un punto a otro. El Ministro Rojas explica sobre el primero de estos aspectos que un convoy de carga pesada que hasta hace unos años tardaba hasta una semana en movilizarse, con la reactivación de la navegabilidad y el mantenimiento del canal navegable, acortará sus recorridos hasta en tres días al estar implementada la navegación constantemente. 

El Jefe de la cartera de Transporte continuó expresando que otro efecto positivo de la recuperación de la navegabilidad del río radicaría en la utilización de menos equipos para el transporte de carga pesada, ya que un solo convoy fluvial transporta lo que en la actualidad movilizan 240 camiones, uno detrás de otro.  “La recuperación del río Magdalena permitirá el paso de convoyes de hasta 7.200 toneladas de carga las 24 horas del día…Sin duda habrá una mayor integración de la red de infraestructura de transporte, al incentivar la conformación de corredores de transporte multimodal”, agregó el Ministro de Transporte. 

Un complemento vital para el éxito de la recuperación del Río Magdalena es precisamente la integración de otros modos de transporte, como el terrestre, inscritas en el Plan Maestro de Transporte Intermodal presentado en el último Congreso Nacional de Infraestructura, que busca la conectividad de las vías con los corredores logísticos. En ese sentido, la construcción y entrada en operación de las vías denominadas de cuarta generación, 4G, son clave. 

“Ya estamos trabajando por conectar carreteras con los w

puertos del Río: es el caso de la vía Ocaña - Gamarra, que conecta el Río Magdalena con la Ruta del Sol para potenciar la competitividad y la conectividad entre el nororiente y el centro – sur del país”, explicó Rojas. 

A su vez, el Ministro se refirió a aspectos importantes como el ambiental y el social, que también se verán beneficiados por este proyecto, ya que el transporte fluvial emite “20 veces menos óxido nitroso, nueve veces menos monóxido de carbono y siete veces menos hidrocarburos que el transporte terrestre”, comentó. Así mismo, las oportunidades laborales que se desprenderán del desarrollo turístico y del comercio formal a par¬tir de la recuperación del río Magdalena se perfilan también como muy positivos. “Este es un proyecto que beneficiará directamente a 57 municipios ribereños”, agregó. 

El impacto positivo de las obras en cifras. En lo corrido de este año y durante su primer trimestre el río enfrentó el Fenómeno del Niño más severo en la historia reciente del país, período de sequía que bajó dramáticamente los niveles del Magdalena hasta los 12 cm en algunas de sus partes, según reportó en su momento el Instituto de Meteorología, Hidrología y Estudios Ambientales, (Ideam). No obstante, los trabajos de mantenimiento del canal navegable ejecutadas dentro de la primera fase de este proyecto de recuperación, que incluyó dragados, extracción de materiales y limpieza de cuencas, permitió que la navegación no se detuviera.

“Las labores adelantadas durante la etapa de pre construcción de la APP del Río Magdalena han permitido la movilización de un volumen de carga nunca antes visto, que en el pasado mes de mayo llegó a 337.903 toneladas de carga, más del doble de cualquier mes en la historia del transporte fluvial en el país”, dijo Rojas. 

El río está más activo que nunca 

En mayo se movilizaron 2’195.977 barriles de hidrocarburo, mientras que en lo que va corrido de junio se han movido 76.640 toneladas de hidrocarburos y carga seca. Cada día, según estima la cartera de Transporte, hay entre 20 y 29 convoyes transitando con carga por el Río Magdalena. “Con la APP estamos triplicando el tráfico de carga por el Río Magdalena”. De esta manera, con una inversión de 2,5 billones de pesos en un período de los próximos 12.5 años, el río Magdalena se perfilará nuevamente como la gran autopista fluvial de Colombia.